| Ver Índice de la Carta | Descargar Documento |
Queridos Sacerdotes, Diáconos, Consagrados, Consagradas y Laicos:
El Primado de la Fe
La Conferencia de Aparecida nos recordó que somos discípulos-misioneros de Jesús.
La relación que une al discípulo-misionero con Jesús no es, en primer lugar, de orden intelectual, sino la adhesión a su Persona por la fe.
La fe es el tema fundamental de nuestro discipulado en Cristo y de la misión que Él nos encomienda. Y, por tanto, también de la renovación de la acción pastoral de nuestra Iglesia.
El discípulo es el que sigue al Señor y se adhiere con todo su ser a la persona de Jesús por la fe. As lo ha recordado claramente el Documento de Aparecida[1] citando la encíclica Deus Caritas Est del Papa Benedicto XVI: "No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro... con una Persona"[2].
También la fe es la clave del misionero. El Papa Juan Pablo II nos dice en Redemptoris Missio: "La misión es un problema de fe, es el índice exacto de nuestra fe en Cristo [3]". Los discípulos de Jesús tienen el compromiso de testimoniar la fe y la vida cristiana como servicio a sus hermanos.
Pienso que nuestra espiritualidad católica está debilitada porque la fe en Cristo no ocupa el lugar que tiene en los Evangelios: como la fe que tuvieron la cananea, la mujer pecadora, el centurión romano, el ciego de nacimiento, Pedro o Pablo.
¿No es éste, en gran medida, el drama del catolicismo actual? Creemos con la mente, afirmamos los enunciados de la fe que proclama la Iglesia. Sin embargo, esos enunciados no transforman nuestra vida. No nos vuelven discípulos de Cristo, y menos sus misioneros. Y esto, tanto en los fieles como en los pastores, quienes no debemos olvidar que el acto personal y eclesial de la fe (creo-creemos), la llamada fides qua, es la fuente y el fundamento de la fides quae, es decir, del objeto o los contenidos que creemos y profesamos en el Credo.
El año pasado el Papa en un discurso decía: "En la difícil situación de nuestro tiempo, la fe debe tener realmente prioridad"[4].
En esta oportunidad quiero referirme a esto: a la fe de los agentes de pastoral, a nuestra vida de fe.
1. Destinatarios y uso de esta CartaEsta Carta está dirigida, especialmente, a los católicos practicantes, a los agentes de pastoral. Mi deseo primordial es que sea un instrumento de reflexión y de diálogo, un medio para progresar en la experiencia y en el anuncio de la fe en el Dios de Jesucristo.
Deseo proponerles, además, algunas indicaciones concretas sobre el modo de utilizar esta Carta:
-
Pido a los párrocos y a los que cumplen estas funciones, a los superiores y superioras de comunidades de vida consagrada, a los directivos de institutos educativos católicos, a los responsables arquidiocesanos de instituciones, movimientos, áreas y sectores pastorales, etc. que arbitren los medios para que esta Carta llegue, lo más pronto posible, a todos sus destinatarios:
-
Esta firme decisión misionera debe impregnar todas las estructuras eclesiales y todos los planes pastorales de diócesis, parroquias, comunidades religiosas, movimientos, y de cualquier institución de la Iglesia...
Documento de Aparecida, 365.
-
Esta firme decisión misionera debe impregnar todas las estructuras eclesiales y todos los planes pastorales de diócesis, parroquias, comunidades religiosas, movimientos, y de cualquier institución de la Iglesia...
- Es importante trabajar esta Carta comunitariamente:
-
La vocación al discipulado misionero es con-vocación a la comunión en su Iglesia. No hay discipulado sin comunión. La fe nos libera del aislamiento del yo, porque nos lleva a la comunión. O educamos en la fe, poniendo realmente en contacto con Jesucristo e invitando a su seguimiento, o no cumpliremos nuestra misión evangelizadora.
Documento de Aparecida, 156 y 287.
-
-
Los sacerdotes dedicarán algún tiempo para reflexionar sobre los temas de la carta en las reuniones del Clero en Belén y en los encuentros por Decanato.
-
El proyecto pastoral de la Diócesis, camino de pastoral orgánica... exige un seguimiento constante por parte del obispo, los sacerdotes y los agentes pastorales, con una actitud flexible que les permita mantenerse atentos a los reclamos de la realidad siempre cambiante.
Documento de Aparecida, 371.
-
El proyecto pastoral de la Diócesis, camino de pastoral orgánica... exige un seguimiento constante por parte del obispo, los sacerdotes y los agentes pastorales, con una actitud flexible que les permita mantenerse atentos a los reclamos de la realidad siempre cambiante.
-
Las consagradas pueden hacerlo en sus comunidades y en algún encuentro con todas las religiosas de la Arquidiócesis.
-
En comunión con los Pastores, los consagrados y consagradas son llamados a hacer de sus lugares de presencia, de su vida fraterna en comunión y de sus obras, espacios de anuncio explícito del Evangelio... de este modo colaboran, según sus carismas fundacionales, con la gestación de una nueva generación de cristianos discípulos y misioneros.
Documento de Aparecida, 217.
-
En comunión con los Pastores, los consagrados y consagradas son llamados a hacer de sus lugares de presencia, de su vida fraterna en comunión y de sus obras, espacios de anuncio explícito del Evangelio... de este modo colaboran, según sus carismas fundacionales, con la gestación de una nueva generación de cristianos discípulos y misioneros.
-
En las parroquias y capillas se reflexionará sobre esta Carta en las reuniones ordinarias de los diversos grupos, por ej., catequistas, voluntarios de Cáritas, miembros de la pastoral de los enfermos, jóvenes, grupos de matrimonios, ministros extraordinarios de la comunión, miembros de la Acción Católica, Liga de Madres, Movimiento Familiar Cristiano, Encuentro Matrimonial, Cursillos de Cristiandad, etc.
- Los fieles deben experimentar la parroquia como una familia en la fe y la caridad, en la que mutuamente se acompañen y ayuden en el seguimiento de Cristo.
Documento de Aparecida, 305.
- Los fieles deben experimentar la parroquia como una familia en la fe y la caridad, en la que mutuamente se acompañen y ayuden en el seguimiento de Cristo.
- Los miembros de instituciones, movimientos, asociaciones, etc. podrán dedicar algún momento de sus reuniones ordinarias para profundizar el contenido de esta carta:
-
Variadas asociaciones laicales, movimientos apostólicos eclesiales e itinerarios de formación cristiana, y comunidades eclesiales y nuevas comunidades... ayudan a que muchos bautizados y muchos grupos misioneros asuman con mayor responsabilidad su identidad cristiana y colaboren más activamente en la misión evangelizadora
Documento de Aparecida, 214
-
-
En los establecimientos educativos esta reflexión se hará teniendo en cuenta los diferentes estamentos de cada institución: alumnos, docentes, personal administrativo y auxiliar, padres de alumnos, exalumnos, etc.:
- Se propone que la educación en la fe en las instituciones católicas sea integral y transversal en todo el currículum, teniendo en cuenta el proceso de formación para encontrar a Cristo y para vivir como discípulos y misioneros suyos.
Documento de Aparecida, 338.
- Se propone que la educación en la fe en las instituciones católicas sea integral y transversal en todo el currículum, teniendo en cuenta el proceso de formación para encontrar a Cristo y para vivir como discípulos y misioneros suyos.
2. Metodología de trabajo
Este material está preparado para ser desarrollado en ocho etapas a lo largo del año.
Marzo y Abril: Introducción y Capítulo I: La fe en los Evangelios.
Mayo: Capítulo II: La falta de fe.
Junio: Capítulo III: La fe es tarea de la Iglesia.
Julio: Capítulo IV: La salvación.
Agosto: Capítulo V: Características de la fe.
Septiembre: Capítulo VI: Situación en que está el hombre con respecto a la fe.
Octubre: Capítulo VII: La pastoral de la fe.
Noviembre: Capítulo VIII: La fe debe ser alimentada - Conclusión.
Para cada uno de los ocho temas sugiero seguir los siguientes pasos:
- El estilo de cada Encuentro debe ser el de una reunión de oración.
- Hay que disponerse a la escucha con una actitud de recogimiento.
- Se comienza con una oración comunitaria.
- Se propone la palabra del Arzobispo, de acuerdo al capítulo correspondiente y se leen los textos bíblicos citados.
- Se comenta y reflexiona entre todos. Lo importante es dialogar con espíritu de sinceridad y fraternidad.
- Se termina con una oración.
_______________________
[1] Nº 243
[2] Nº 1
[3] Nº 11
[4] L'Osservatore romano 17/12/2006