| Ver Índice de la Carta | Descargar Documento |
Capítulo Séptimo:
Priorizar una pastoral misionera desde la catequesis
1. La Catequesis es una tarea prioritaria de la Iglesia
Un camino importante para la misión de la Iglesia es la catequesis. La catequesis es un camino pastoral privilegiado. En gran medida la evangelización pasa por la catequesis.
Precisamente el Papa Juan Pablo II dice que “La catequesis ha sido siempre considerada por la Iglesia como una de sus tareas primordiales”[10].
Por eso la catequesis debe ser una acción principal, una tarea absolutamente prioritaria en el conjunto de las acciones pastorales de la parroquia.
Hace falta una catequesis que acompañe a los niños, a los jóvenes y a los adultos en todo el proceso de su maduración cristiana.
¿Qué hace la catequesis? Educa en la fe: ayuda a los hombres a creer; hace madurar la fe inicial y educa a ser verdadero discípulo de Cristo.
La catequesis nos compromete a trabajar por nuestro pueblo creyente. Nuestro pueblo es creyente, es cristiano, pero su fe es débil, poco formada, acosada por las sectas y el secularismo. Juan Pablo II decía: “Vuestros pueblos, marcados en su ser íntimo por la fe católica, imploran la profundización y el fortalecimiento de su fe, la instrucción religiosa, el don de los sacramentos, todas las formas de alimento para su hambre espiritual”[11].
Por eso se deben consagrar a la catequesis los mejores recursos en hombres, en energías, sin ahorrar esfuerzos, fatigas y medios materiales para mejorarla.
Tengamos en cuenta que en el proyecto del Plan Pastoral para el sexenio 2010-2016 se destaca el priorizar la renovación de la Catequesis de Iniciación Cristiana.
2. La catequesis misionera
Una catequesis al servicio de la Nueva Evangelización ha de ser una catequesis misionera.
La catequesis misionera debe llegar a todos, especialmente a los más alejados. Para ello se debe ir a buscarlos y no sólo esperar a que vengan.
No se debe rechazar a ningún chico de la catequesis preparatoria para la primera comunión. La Parroquia tiene la obligación de catequizar a todos los chicos. No se debe poner un límite en el número de catecúmenos a catequizar. No podemos excluir a nadie. La parroquia, la capilla, debe recibir a todos y acogerlos con delicadeza, y no imponer métodos de catequesis tan estrictos que, en la práctica, constituyan una barrera.
Tenemos que poner un particular empeño para que ningún bautizado quede sin completar su iniciación cristiana, facilitando la preparación y el acceso a los sacramentos de la Reconciliación, la Confirmación y la Eucaristía.
3. El camino de la catequesis en la Arquidiócesis
a) Catequesis de Niños
Gracias a Dios en nuestra diócesis la catequesis viene recorriendo un fecundo camino.
En la ARQUIDIÓCESIS hemos publicado en el año 2005 la Instrucción Pastoral sobre la Iniciación Cristiana de los Niños.
Tenemos que agradecer a Dios por el número de catequistas que contamos en la Arquidiócesis (alrededor de 2.500). Sin embargo, considerando el número de catecúmenos, todavía son pocos.
Tenemos que reconocer que en los catequistas existe mucha buena voluntad, disponibilidad y generosidad Pero también debemos reconocer que muchos de ellos no tienen la preparación necesaria para cumplir esta tarea. Éste es un tema prioritario, que se debe abordar en las comunidades: la formación de los catequistas, tanto en lo doctrinal como en lo espiritual y lo metodológico.
Recordemos que en la arquidiócesis tenemos dos Seminarios de Catequesis: el Seminario de Catequesis San Pío X, que funciona en el Seminario Menor, y el Seminario Anexo San Pío X, que funciona en Lules.
Hay que fomentar que todas las parroquias tengan el mayor número posible de catequistas que hayan cursado en el Seminario de Catequesis. En este sentido cada comunidad parroquial proveerá los medios para que algunos catequistas puedan asistir a este Seminario.
También es muy frecuente el caso de catequistas adolescentes. Como se pide en la Instrucción, los catequistas no deben ser menores de 18 años.
Recordemos que en las Normas de la Instrucción Pastoral sobre la Iniciación Cristiana de los Niños se dispone que: “en cada Parroquia se debe constituir el Equipo Parroquial de Catequesis. El Equipo Parroquial de Catequesis es un organismo parroquial que integra a todos los catequistas de la parroquia (tanto de la sede como de las capillas, oratorios y demás comunidades) que, en plena comunión con el párroco, orienta y promueve toda la catequesis de la parroquia. El Equipo Parroquial de Catequesis tendrá un coordinador, designado por el párroco, por un período de tres años, pudiendo ser renovado su nombramiento solamente por un nuevo trienio” (Normas, nº 6).
b) La catequesis de adultos
En la arquidiócesis hemos publicado en el año 2008 la Instrucción Pastoral: La Catequesis de Adultos.
La Iglesia en los últimos años, tanto a nivel universal como local, ha resaltado la importancia de la catequesis de adultos.
Me parece que en nuestra arquidiócesis, la catequesis de adulos, todavía no alcanzó la dimensión que le corresponde.
La catequesis de adultos debe ser una estructura permanente de nuestras comunidades, como lo es la catequesis de niños.
Un objetivo debe ser el de tener catequesis de adultos en todas las parroquias. Como se dice en la Instrucción Pastoral, “no es suficiente esperar a que llegue algún adulto pidiendo un sacramento, para catequizarlo. Se hace necesario tener una estructura estable y continua para ofrecer esta catequesis” (cap.1º,1).
La Iglesia y la realidad actual nos están pidiendo que salgamos a convocar a los adultos para la catequesis.
Ciertamente, para realizar la catequesis de adultos cada comunidad deberá tener catequistas suficientes y bien preparados.
__________________________
[10] Catechesi Tradendae, 1.
[11] Discurso a la Asamblea del CELAM, Port-au-Prince (Haití), 09/03/1983, nº 1.